viernes, 27 de noviembre de 2009

PROCESO DE LIQUIDACION DEL HOSPITAL SAN JOSE DE TUQUERRES

COMUNICADO A LA OPINION PUBLICA

Con indignación se ha llevado a cabo la liquidación del Hospital San José de Túquerres, centenaria institución reconocida como patrimonio publico del pueblo Tuquerreño .Cabe preguntarnos ¿Por qué desde su fundación y solo hasta que aparece la ley100 de 1963,ejecutoria del actual presidente Álvaro Uribe Vélez, se viene a consumar tal certera puñalada contra la salud publica.

Debemos saber que con la aplicación de las políticas neoliberales se ha afectado totalmente la red publica del pais con el cierre de la gran mayoría de los hospitales y demás entidades estatales (Caja Agraria, Telecom, ISS etc.), cambiándoles simplemente de nombre para convertir en burdas agencias de negocios cuyos excelentes beneficios financieros han ido a parar a los bolsillos de los particulares.

Naturalmente quienes han tenido que soportar la arremetida neoliberal han sido en principio los trabajadores, inculpándoles la acusación temeraria de ser ellos los responsables de la liquidación de la institución hospitalaria como lo hizo saber la administración municipal por medio del noticiero radial.

Sabe el pueblo que el hospital estuvo bajo el control político de la Alcaldía Municipal por el largo periodo de diez años donde se practico el mas burdo manejo politiquero con el nombramiento de una nomina paralela se desatendió el mejoramiento de la infraestructura técnica-científica, la capacitación a los funcionarios y empleados para la buena atención de los usuarios y de esta manera evitar la crisis que periódicamente se veía venir. Acaso no se fue permitiendo la táctica del marchitamiento financiero y los administradores, los gerentes no hicieron gestión alguna para evitarlo.

El despido de los trabajadores con la fuerza pública en horas de la noche como también se denuncio en el noticiero popular, tratándolos como delincuentes, merece el repudio de la opinión pública y en particular lo hacemos el gremio de docentes agrupados en la organización sindical porque entendemos que tanto la salud como la educacion en manos de los gobernantes neoliberales ,solo favorecen los interese de un reducido grupo de personas en contra de los interese generales.

Se dice que la ´´ nueva empresa¨´ estará bajo el control de CAPRECOM que se ha convertido en mampara de las privatizaciones como ha ocurrido con el ISS cuyos afiliados hoy reniegan de su suerte.

Se ha dado un plazo de seis meses para la cancelación de los salarios y la liquidación de las prestaciones de ley, ojala que la promesa se cumpla y no vaya a suceder como la mentirosa reestructuración que se dijo en un principio pero que a la postre resulto siendo una liquidación que ni siquiera los Honorables Concejales supieron lo que habían aprobado.

Por ultimo nos hemos solidarizado con el dolor y sufrimiento de muchas familias tuquerreñas que de la noche a la mañana se han quedado en la calle después de haber entregado muchos años de su vida al servicio de la salud incluidos los ciudadanos de los municipios circunvecinos de nuestra municipalidad.

Enfrentemos unidos contra todos aquellos personajes portaestandartes de los engendros neoliberales que vienen sumiendo en la miseria al pueblo colombiano entregando el patrimonio de la nación en las manos explotadores del bien publico nacional, departamental y municipal.

LA SALUD Y LA EDUCACION NO SON MERCANCIAS
ABAJO LA PRIVATIZACION DE LOS SERVICIOS PUBLICOS

LOS EDUCADORES TUQUERREÑOS NO PERMITIREMOS LA CERTIFICACION DE LA EDUCACION PUBLICA EN NUESTRO MUNICIPIO

NO QUEREMOS QUE SE REPITA EN LA EDUCACION.. …LO QUE OCURRE CON LA SALUD.

SINDICATO DEL MAGISTERIO DE TÚQUERRES.
TÚQUERRES, NOVIEMBRE 27 DE 2009.

jueves, 26 de noviembre de 2009

RESOLUCIÓN Nº 048 DE NOVIEMBRE 23 DE 2009

“Por la cual se determina la táctica política del Polo Democrático Alternativo en el presente periodo”

EL Comité Ejecutivo Nacional del Polo Democrático Alternativo
RESUELVE:

Teniendo en cuenta las decisiones del Congreso del PDA y los resultados de la consulta del 27 de septiembre, la táctica política en el actual periodo se resume los siguientes aspectos:

1. Convocar a la conformación de un gran acuerdo de todas las fuerzas políticas y sociales que estén dispuestas a construir una verdadera democracia fundamentada en el Estado Social de Derecho y a derrotar el proyecto del régimen político autoritario que pretende perpetuar el gobierno del presidente Uribe mediante el referendo reeleccionista. Si el referendo es convocado, llamaremos a la abstención activa.

2. Trabajar incansablemente con el propósito de ganar las elecciones presidenciales del 2010 para instaurar un Gobierno democrático. Para ello el PDA y su candidato presidencial el Dr. Gustavo Petro deben llamar en forma inmediata a la construcción de un gran acuerdo democrático de unidad nacional entre los partidos políticos y organizaciones sociales que estén dispuestos a defender la vigencia del estado de derecho, el espíritu democrático de la Constitución de 1991, y acordar un programa de gobierno para el cual el PDA propondrá los siguientes puntos:

a. La separación del Estado colombiano, de la influencia y control de las mafias.
b. La separación del ejercicio de la política de la influencia del crimen.
c. Separar la política social de la lógica del mercado y el lucro.
d. La democratización del saber, del crédito, de la vivienda y de las tierras fértiles como parte de la política económica y social.
e. La defensa de la soberanía nacional y la independencia frente a cualquier centro de poder extranjero en los temas económico, político y militar. El rechazo a la instalación en el territorio de Colombia de bases militares estadounidenses o de cualquier otro país. Apoyaremos los procesos de integración de los pueblos latinoamericanos.
f. El rechazo a toda forma de terrorismo, acciones armadas contra la población civil, y en general a la guerra y la violencia como instrumento de acción política. Impulsar una política de la vida, que la potencie, y permita a todos los colombianos su goce con dignidad. La solución del conflicto armado interno en Colombia debe ser política.
g. La instauración de una política económica y social democrática y progresista, acorde con las necesidades de los colombianos y que defienda los intereses nacionales en las negociaciones comerciales con otros países. Rechazar el tratado de libre comercio con Estados Unidos. La defensa y fortalecimiento del aparato productivo y el mercado interno.
h. La universalización de los derechos sociales, económicos y culturales y el respeto por los derechos de los trabajadores.
i. Defender la separación de los poderes y sus autonomías frente al ejecutivo. Apoyar a la Corte Suprema de Justicia frente a los ataques del Gobierno Nacional.
j. El Gobierno será ajeno a todos los vicios del clientelismo, la corrupción y la politiquería.

3. El Polo a través de su Candidato Presidencial, el Presidente del partido y el Secretario General, deberá concertar con los representantes y voceros de los otros partidos políticos y organizaciones sociales, las bases de un acuerdo programático y los compromisos de unidad de acción para impedir la continuidad del proyecto autoritario del uribismo. Los avances de estos acuerdos serán informados periódicamente al Comité Ejecutivo Nacional.

Tales acuerdos pueden incluir la realización de una consulta popular interpartidista para elegir un candidato presidencial de coalición para las elecciones de 2010, como lo prevén el articulo 1º del acto legislativo 01 de 2009 y el artículo 12A de los estatutos del PDA.

La fecha, participantes, reglas de juego y los acuerdos programáticos que fundamenten una consulta interpartidista deberán ser aprobados por la Dirección Nacional del Polo.

4.- Para las elecciones parlamentarias del año 2010, el Polo tendrá su lista nacional al Senado de la República. Su composición será definida por una Comisión de Avales conformada por el Presidente de Partido y el Secretario General, y ocho miembros del Comité Ejecutivo Nacional. Para la inscripción de los candidatos se tendrán en cuenta los estatutos y los requisitos legales.

Las listas del Polo a la Cámara de Representantes serán definidas por las Coordinaciones Departamentales, el Distrito Capital y los colombianos en el exterior, de acuerdo con los Estatutos del Partido. Cuando las Coordinaciones Territoriales lo estimen conveniente y necesario podrán adelantarse alianzas o coaliciones con fuerzas políticas y sociales afines a los propósitos generales del Polo. Se cumplirá el procedimiento estatutario previsto para tales casos.

De conformidad con el artículo 1º. de la Resolución 043 de 2009 expedida por el Comité Ejecutivo Nacional del Polo, deberán conformarse antes del 15 de enero de 2010 las Coordinaciones Territoriales. Sólo podrán pertenecer a ellas los delegados al Segundo Congreso Nacional por la respectiva circunscripción territorial y los delegados nacionales que se adscriban según el procedimiento reglamentario. En caso de que no se haya constituído la Coordinación Territorial, o no se haya conformado según lo previsto en la resolución antes citada, se citará una reunión de los delegados al II Congreso Nacional de esa circunscripción y ellos determinarán la conformación de la lista de Cámara.



COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL





JAIME DUSSÁN CALDERON CARLOS BULA CAMACHO
Presidente Secretario General

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA TIERRA COLOMBIANA SIN MAFIA

BOLETÍN DE PRENSA
Marcelo Torres al Senado


Antes de viajar al Valle del Cauca, donde realizara una intensa gira, Marcelo Torres atendió en las horas de la mañana una reunión con dirigentes sindicales del sector estatal en Bogotá. Ante la noticia de que el Senado negó la moción de censura contra el Ministro de Agricultura, Marcelo aclaró que la maniobra uribista de adelantar inusualmente la votación en la plenaria impidió que muchos senadores de la oposición pudiesen participar. Sin embargo, señaló que el país ya conoció en detalle cómo el programa Agro Ingreso Seguro ha servido para entregar fabulosas sumas de dinero del Estado a grandes terratenientes, además de unos cuantos personajes que hoy se encuentran al margen de la ley.
Marcelo reveló que en el debate sobre ese programa falta aclarar lo evidente: ¿Cómo es posible que el Gobierno regale dineros para obras permanentes, como es el riego, a personas que solamente tienen un título de arrendatario? Apuntó que bien fuese la entidad internacional o el propio Ministerio de Agricultura, cualquiera con tres dedos de frente habría entendido que una inversión de varios miles de millones de pesos para realizar obras de riego no podía ser adjudicada a unos arrendatarios.
El programa Agro Ingreso Seguro es la muestra palpable de una política agropecuaria definida para favorecer a los grandes empresarios del campo y a latifundistas que, en las condiciones concretas de la Colombia de hoy, son el producto de una contrarreforma agraria que nació del paramilitarismo y que el Gobierno se la juega entera para consolidarla, dijo Marcelo Torres.
Marcelo reivindicó la posición que Gustavo Petro ha defendido, en el sentido de "quitarle la tierra a la mafia para entregarla a los productores de alimentos".
Bogotá, 17 de noviembre de 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

Lea (y difunda) algunas de nuestras propuestas programaticas publicadas en El Colombiano

Gustavo Petro

EL COLOMBIANO


1. ¿Qué cambios promovería en el actual régimen laboral colombiano para alcanzar niveles sostenidos de desempleo de un solo dígito y reducir el empleo informal en Colombia?
La medida legal más urgente contra la informalidad es reconstruir un régimen laboral que genere empleo y riqueza, reconozca derechos y cohesione socialmente. Suprimiré toda forma de contratación indirecta: la contratación civil, las Órdenes de Prestación de Servicios y Cooperativas de Trabajo Asociado, perversión del espíritu cooperativo usadas para acumular riqueza a costa de la pobreza de los trabajadores. Mantendré los parafiscales a la nomina, vitales para sostener SENA e ICBF.

Desde el Estado, implementaré una política de choque para atacar el desempleo, el peor mal que devasta a la Colombia de hoy. Generaremos 4 millones de empleos rurales explotando 2 millones de hectáreas hoy en manos de la Dirección de Estupefacientes. Con un canon de arrendamiento no mayor al 0.5% del último avalúo del predio, beneficiaremos a campesinos sin tierra, víctimas de la violencia, campesinos productores de hoja de coca y pequeños y medianos empresarios del agro. Habrá un capital semilla de $2 billones que sostenga el proyecto, administrado por el Banco Agrario a través de un Fondo de Crédito Alimentario. Además de empleo, incrementaremos la oferta de alimentos bajando los precios y habrá mayor capacidad de compra para reactivar la economía.

Construiremos 600 mil viviendas de interés social, urbanas y rurales, generando 600 mil empleos a partir de un capital inicial de $6 billones, administrado por el Banco de Vivienda de Interés Social -BVIS- adscrito al Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Habrá una línea de crédito no reembolsable para refinanciar obligaciones vencidas de vivienda de interés social.

2. ¿Qué diagnóstico hace usted del actual sistema de salud y específicamente cómo piensa mejorarlo?
La salud, como parte integral de la Seguridad Social, es un derecho y un bien público que no puede depender de tutelas y sentencias de la Corte Constitucional ni de la rentabilidad económica o la ganancia financiera. El actual sistema de salud opera solo sobre la enfermedad y no sobre su prevención. Pese a tener los recursos necesarios, perdió su objetivo porque se construyó alrededor del mercado y se volvió un negocio de particulares. Estos sacan su tajada sobre la base de negar servicios, medicamentos y procedimientos. Es discriminatorio al condicionar la atención a demostrar el pago de la contribución por parte del ciudadano.
Reformaremos las leyes de la política social volviéndolas de carácter público o común. En salud construiremos el modelo de atención primaria integral en manos del Estado con énfasis en la medicina de atención directa y preventiva en la comunidad. El médico estará en el barrio y la vereda, y no el ciudadano en la puerta del hospital. El Sistema de Salud se reorganizará para dejar de ser exclusivamente un sistema de atención a la enfermedad y convertirse en un Sistema Público de Salud, y priorizará la prevención, la promoción, la educación y el fomento de la salud en todos sus niveles. La afiliación al sistema para la organización y planeación de los servicios, se hará por el sitio de habitación o vivienda de la familia. En un plazo máximo de un año se reabrirán los hospitales públicos cerrados.

3. ¿Qué cambios considera necesarios en el actual régimen pensional colombiano?
El sistema pensional tiene recursos pero mal repartidos: el ISS se quedó con los pensionados pero los cotizantes, la mayoría entre 1 y 2 salarios mínimos, se trasladaron a los Fondos Privados, quienes tienen los recursos pero pocos pensionados. De 7,4 millones de trabajadores independientes solo 474 mil cotizan a pensiones. Solo 495 mil de los 3 millones de adultos de 65 años o más reciben hoy algún tipo de pensión.
Reformularemos el actual sistema creando tres grandes cuentas (pilares):

Una cuenta pública, universal (aportan todos) y solidaria (el joven que entra al mercado laboral financia al adulto mayor pensionado) al cual cotizarán obligatoriamente los colombianos que ganen entre 1 y 4 cuatro salarios mínimos. También harán parte de esta cuenta los trabajadores independientes (informales) y los colombianos en el exterior que ganen menos del salario mínimo, quienes cotizarán un cinco (5%) por ciento de su ingreso. Dará pensiones de entre 1 y 4 salarios mínimos mensuales y una Pensión Básica Solidaria (PBS) de vejez e invalidez, de $120 mil mensuales, a mayores de 65 años que no hayan cotizado y no cuenten con ayuda o subsidio pensional.

Se mantiene la capitalización individual y obligatoria para quienes ganen y coticen más de 4 salarios mínimos. Crearemos una cuenta voluntaria y complementaria a la individual, a la cual cotizarán quienes deseen aumentar su pensión. Estas dos cuentas serán manejadas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

4. ¿Quién representa una mayor amenaza para la estabilidad colombiana: Las Farc, el narcotráfico o Hugo Chávez?
Las Farc no tienen incidencia alguna en puertos, autopistas y carreteras importantes del país y no rodean capital alguna o ciudad importante. La marcha del 4 de febrero de 2008 significó su "muerte política" y hoy están relegadas a zonas deshabitadas y alejadas de los centros urbanos del país, en donde viven el 90% de los colombianos. Las Fuerzas Armadas cuentan hoy con mayor capacidad operativa, de movilidad e inteligencia para enfrentarlas.

Por qué Chávez es una amenaza: ¿Por sus declaraciones destempladas e irrespetuosas contra los colombianos? ¿Por su trasnochada propuesta de beligerancia a las Farc? ¿Por su idea de una planta nuclear en el Zulia, de la cual solo se conocen anuncios de prensa? ¿Si perdemos el mercado venezolano, desestabilizamos nuestra economía al no tener otros mercados abiertos para recibir nuestras exportaciones? ¿Medimos bien las consecuencias sobre el vecindario al firmar un acuerdo militar con Estados Unidos? ¿Se va a desestabilizar la región con las bases norteamericanas aquí?

Sin duda, la mayor amenaza, no solo a la estabilidad, sino a su democracia y la sociedad colombianas, de manera estructural y de largo plazo, lo constituye el narcotráfico, en particular su entronque con el paramilitarismo y con la captura del Estado tanto en el plano local como en el nacional.

Sin embargo, de manera coyuntural, lo cual no significa que sea menos grave, particularmente por ser época electoral, Chávez, y en un menor grado las Farc, contribuyen de manera significativa a la desestabilización en cuanto alimentan la polarización que favorece la continuidad del proyecto uribista.

5. ¿Cómo lograr el desarrollo del campo en Colombia?
De 15 millones de hectáreas con vocación agrícola, solo utilizamos 4. Los campesinos desplazados y sin empleo estable alimentan los cinturones de miseria de las ciudades, van a la frontera agrícola a sembrar cultivos para uso ilícito y terminan por conformar grupos ilegales. Doce millones de colombianos, una buena parte habitantes del campo, sufren algún tipo de desnutrición o subnutrición. 5 mil niños mueren de hambre anualmente en el país (UNICEF, 2009). Dos millones de hectáreas de tierras fértiles continúan hoy en manos de narcos. El planeta reclama alimentos para enfrentar el hambre mientras aquí destinamos tierras fértiles para biocombustibles. El Estado asigna grandes subsidios a quienes no los necesitan y no producen alimentos.

La exportación de alimentos es la oportunidad más realista de articularnos productivamente con la economía mundial. Colombia será la nueva despensa del mundo, como en su momento lo fue Argentina. Extinguiré el dominio a tierras en manos de narcos y la entregaré a campesinos desplazados. Reformaré la ley para que cada municipio establezca zonas de economía campesina, produzcan alimentos, preserven la cultura campesina, generen empleo y eviten su expulsión a selvas y ciudades. Nuestros hijos crecerán sanos y nutridos y el salario real de los más pobres crecerá por la baja en los precios de los alimentos. El Banco Agrario entregará $14 billones anuales en créditos subsidiados para producir alimentos. Propiciaremos diálogos y acuerdos locales y regionales como base para la reconciliación entre los colombianos, creando condiciones objetivas que generen el perdón de las víctimas a los victimarios.

Marcelo Torres al Senado por el Polo

Con el lema ‘Gire a la izquierda’, Marcelo Torres se propone llegar al Senado de la República en la lista del Polo Democrático. El pasado jueves 5 de noviembre, en multitudinario, alegre, musical y colorido acto, fue proclamada su candidatura por un nutrido grupo de dirigentes sindicales, de sectores representativos de los barrios bogotanos y de los municipios de Cundinamarca. En el acto, que se realizó en Bogotá, se hicieron presentes también líderes del movimiento estudiantil y profesoral universitario, mujeres que luchan por el reconocimiento de sus derechos y dirigentes políticos de la izquierda civilista y democrática de Colombia.
En la mesa directiva, rodeando a Marcelo Torres, estuvieron: Gustavo Petro, candidato a la Presidencia por el Polo Democrático; Carlos Bula Camacho, secretario general del Polo; Celio Nieves Herrera, concejal de Bogotá por el Polo; Carlos Simancas, gerente nacional de la campaña de Petro; Miguel Ángel Pardo, vicepresidente de la Asociación Distrital de Educadores (ADE); Yezid García, integrante del Comité Ejecutivo Nacional del Polo; y Pedro Pacanchique, candidato a la Cámara de Representantes por Boyacá. La coordinación y animación del evento estuvo a cargo de Francisco Castañeda, líder de los barrios de la Capital, y de Fabio Arias, fiscal nacional de la CUT.
En la intervención central, Marcelo Torres analizó la dramática situación en la que se encuentran los colombianos bajo el régimen de Uribe Vélez, y recordó su larga trayectoria de dirigente de la izquierda civilista. Destacó que su participación en la campaña por la Alcaldía de Magangué significó una batalla cívica por derrotar el régimen de terror de la mafia en ese municipio de la Costa Caribe. Llamó a respaldar a Gustavo Petro en su planteamiento de lograr una gran convergencia nacional para ganar la Presidencia en el 2010. Expresó que su coincidencia con Petro y el apoyo que le ha otorgado dentro del Polo y en la reciente consulta para definir la candidatura presidencial, es producto de la profunda convicción sobre la necesidad de rechazar sin ambages los métodos violentos y reivindicar la contienda democrática, posición que ha defendido desde el inicio de su actividad política de izquierda, muchos años atrás.
El cierre del evento estuvo a cargo de Gustavo Petro, quien dio instrucciones a los asistentes para adelantar la campaña a nivel nacional, realizando acuerdos y coaliciones regionales, y abriendo al Polo a los sectores de la más disímil procedencia que estén dispuestos a defender la democracia e impedir la reelección de Uribe. Cuando Petro dijo que al dejar su escaño en el Senado le gustaría que fuese ocupado por un líder como Marcelo Torres, el colmado auditorio vibró de entusiasmo.
Coreando la consigna de ‘Marcelo al Senado’, los asistentes se retiraron seguros de la victoria en las elecciones parlamentarias de marzo del año entrante.

APORTE DE: "Alvaro Cesar Benavides Guerrero"

GIRE A LA IZQUIERDA

No a la elección de un Fiscal de bolsillo

Como un bastión de la democracia calificó Marcelo Torres a la Corte Suprema de Justicia por su posición de mantener el criterio de que la terna para la elección del Fiscal, presentada por el Presidente de la República, es inviable.
En una conferencia dictada al colectivo de abogados del PTC en Bogotá, Marcelo hizo un pormenorizado recuento de los casos que en los próximos días debe resolver la Fiscalía, entre los que se encuentran los relacionados con la parapolítica, la yidispolitíca, la cuellopolítica (reparto de Notarías), el problema de los hijos del Presidente con respecto a la zona franca en Mosquera, las chuzadas del DAS, entre muchos otros. Todos estos son casos que, si se aplica con todo el rigor la justicia colombiana, comprometen directamente al Gobierno y ponen en cuestión la legalidad de su permanencia.
Ello explica el desesperado afán del Presidente para lograr que la Corte Suprema le nombre un Fiscal de bolsillo. La Corte, al declarar inviable la terna de Uribe, envía al país un mensaje claro y democrático en defensa de la Justicia y deduce que los personajes que integran esa terna no son garantía para la aplicación de la misma. Manifestó Marcelo Torres que la enhiesta petición de la Corte, en el sentido de que quienes integren la terna deben conocer de derecho penal, es la manera de expresar que el alto organismo no acepta ser convidado de piedra en esa elección y que no está dispuesto a complacer al Presidente en su aspiración de violentar el orden jurídico vigente que emana de la Constitución de 1991.
Al final, en cuanto al conflicto laboral en la Rama Judicial, Marcelo Torres llamó a la solidaridad con los trabajadores de la Justicia y respaldó a su organización sindical, Asonal Judicial, y a su presidente, Fabio Hernández.
Bogotá, 12 de noviembre de 2009

APORTE DE: "Alvaro Cesar Benavides Guerrero" acbegue49@hotmail.com

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Entablamos la batalla por un escaño en el Senado

Discurso de Marcelo Torres en el acto de lanzamiento de su candidatura al Senado. Bogotá, 5 de noviembre de 2009

Rechina de nuevo en Colombia la fanfarria de la reelección. Y al tiempo que cunde la incertidumbre institucional nada menos que en materia de elecciones presidenciales -puesto que el presidente ya está en campaña aunque no ha declarado todavía que es candidato, y que nadie sabe a qué atenerse en cuanto a las reglas de esta contienda por la presidencia-, Uribe reparte cheques en los consejos comunales, urge a las Cámaras legislativas, amenaza a las Cortes, protege los negocios de sus hijitos con el erario público, defiende su política de agro ingreso -es decir el reparto de plata pública a montones para grandes capitalistas y terratenientes amigos del gobierno y los paramilitares-, firma el último convenio militar con el imperio, anuncia que entregará las playas públicas a los concesionarios de grandes cadenas hoteleras extranjeras y naturalmente, sigue hablando bellezas de la “confianza inversionista” y de la “seguridad democrática”.

Todavía, cuando Colombia entró ya en plena recesión, cuando la industria, las exportaciones y los ingresos de los colombianos comunes y corrientes caen en picada, cuando las ventas a Venezuela se redujeron a la mitad, los ministros y sus asesores insisten en desplegar sus cuadros estadísticos y sus curvas tan abundantes de barritas de colores como de mentiras. Los gurúes económicos del régimen han tenido que rectificar sus pronósticos en cuatro ocasiones y el estimado del PIB para este año sigue bajando.

Y mientras tanto, para el país real, el país nacional, no el de los magnates de la banca, ese de las billonarias ganancias semestrales, ni el de las multinacionales que hacen su agosto con nuestros recursos naturales o nuestro mercado interno, sino el de los trabajadores, el de los educadores, el de las apabulladas capas medias, el de los profesionales que manejan taxis, el de los vendedores callejeros, el de las angustiadas amas de casa, el de los mototaxistas, el de los empobrecidos agricultores pobres y medios, el de los desplazados que venden baratijas o piden limosna en los semáforos, el de las víctimas de la violencia a cuyos voceros siguen matando, el de los desempleados que pasan del 12 por ciento, en fin, para todo ese gentío, para toda esa pobrería, Colombia sigue siendo cada vez más una tierra de dolor, de desengaño, de rabia, de frustración y de amargura.

Pero también, como lo demostraron el afecto y la alegría con que la gente sencilla celebraba en las calles la presencia de Gustavo Petro, un país de esperanza, con muchas ganas de progreso, y con un grandioso potencial de lucha para transformar la nación en una sociedad mejor, con paso firme hacia el desarrollo económico y social.

Trabajar duro, ha de ser nuestro cometido para acercar el momento en que esa inmensa esperanza cobre cuerpo en una nueva realidad política, económica y social para la abrumadora mayoría de los colombianos.

En cuanto a la ruta que deben transitar los colombianos amantes de la paz y del progreso para coronar la transformación del país, la consulta presidencial del Polo nos dejó valiosísimas lecciones.

La primera, que para enfrentar y derrotar a Uribe y para instaurar así un nuevo gobierno democrático que se una a la marcha progresiva de numerosos países de América Latina, los colombianos debemos conformar una gran coalición multipartidista y multiclasista.

La segunda, que cualquiera que sea el desenlace de la contienda por la presidencia en el 2010 –y hay buenas razones para creer que Gustavo Petro puede ser el próximo presidente de la república-, se necesitará un nutrido y capaz contingente de congresistas. Si ganamos, porque se necesitarán los mejores hombres y mujeres del país no sólo para participar en el gobierno sino para defender su obra y su política desde el Congreso; y si gana Uribe, porque entonces va a ser necesario recurrir hasta el último átomo de energía para vigorizar la resistencia civil de la cual dependerá la supervivencia de la democracia y de las fuerzas de sus filas.

Y la tercera, que hay que escoger bien los hombres y mujeres que librarán esa batalla en uno u otro caso; que el criterio de tan importante escogencia no puede ser otro que el de las ejecutorias concretas de quienes aspiren a ocupar dichos cargos de representación; que el empleo de los fondos de las organizaciones de masas y de la influencia de administraciones amigas es un logro lícito y normal de la democracia, pero que la mayor calificación es el desempeño airoso y firme y constante en la lucha con o sin dichos gajes. Al saludable filtro de ese criterio someto a los colombianos la consideración de mi nombre para el Senado de la república.

Si ese rasero se aplicara, por ejemplo, a la tarea principal, la más importante labor reciente de los demócratas de Colombia, la campaña de Gustavo Petro en la consulta del Polo, para calificar nuestro desempeño en ella, tendría que registrarse:

Que Marcelo Torres y los hombres y mujeres que lo acompañan respaldamos esa campaña, pero no de cualquier manera, no unas veces sí y otras no, y no sólo en los momentos de auge y de júbilo.

Que nuestro respaldo se dio no en una o dos secciones territoriales sino desde el Amazonas hasta la Guajira y desde el Chocó hasta Casanare. En algunos departamentos nuestro concurso fue definitivo para ganar, como en Bolívar. En Bogotá, escenario principal de la consulta, no hubo ninguna de las formidables jornadas callejeras adelantadas por el candidato presidencial, no se realizó ninguna reunión, grande o pequeña, y no se llevó a cabo ninguna movilización, particularmente en la distribución de centenares de miles de ejemplares del periódico de campaña, en que no estuvieran presentes los efectivos del PTC.

También se manifestó ese apoyo en todas las instancias de coordinación del Polo; con el papel de Yezid García en el Comité Ejecutivo Nacional, y con centenares de dirigentes y activistas en las coordinaciones de Bogotá y de las ciudades más importantes del país y hasta en los más pequeños municipios.
En el movimiento obrero, especialmente con la notable actividad de los dirigentes Fabio Arias en la CUT y de Miguel Pardo en el magisterio, y con el trabajo de una treintena de dirigentes sindicales nacionales y regionales.

Entre la intelectualidad, los medios universitarios y la comisión de relaciones internacionales del Polo, con Consuelo Ahumada.

En el Congreso de Jóvenes del Polo, cuando las huestes de jóvenes petristas se retiraron de ese evento en protesta por los desafueros allí cometidos por los voceros de la extrema izquierda, nuestros dirigentes juveniles Elkim Pérez y Jeisson Zubieta estuvieron entre quienes encabezaron aquella acción colectiva.

Y en el II Congreso del Polo, cuando al frente del reducido grupo del sector democrático que entonces se mantuvo firme, presenté la constancia de que no aceptábamos la posición sectaria que se aprobó en ese Congreso y de que manteníamos incólume la bandera en defensa de la política de convergencia.

Nuestra contribución no se circunscribe al terreno organizativo. Nuestro respaldo a la política de coalición se debe a que esa es nuestra posición; ya desde antes de la primera reelección de Uribe, cuando la preocupación del Polo era ganarle a Horacio Serpa, habíamos asegurado,

que se debía concentrar las fuerzas para librar exitosamente la batalla, que debía escogerse un candidato único de todas las fuerzas de la oposición y la resistencia civil contra la candidatura de Uribe. Y que, cualquiera que fuera el procedimiento y el candidato que resultara escogido, este tenía que adoptar un programa y unas reglas de juego comunes acordes con las necesidades de la lucha y el criterio de las fuerzas políticas y las organizaciones de masas así representadas[i].

Estas palabras fueron planteadas el 22 de julio de 2004, antes de nuestro ingreso al Polo por quien aquí se dirige a ustedes, en discurso pronunciado en una reunión de la GCD, el Polo y el Partido Liberal en el Hotel Orquídea Real. Corresponden a lo que llamamos la política de frente único, política que brillaba entonces por su ausencia en el Polo. Ingresamos al Polo precisamente para impulsar su adopción, y a sabiendas de que debíamos unirnos con quienes profesaran la misma convicción. Por eso después, cuando al fin surgieron en su interior las condiciones para adoptar esa orientación, nos pusimos enseguida sin vacilar del lado del líder que tuvo el valor y la lucidez de plantearla, Gustavo Petro.

Y en cuanto a los errores que la izquierda debe enmendar para ganarse el corazón y la confianza de la gente laboriosa del país, que es la abrumadora mayoría, y por tanto, para convertirse en una verdadera opción de poder, desde mucho tiempo atrás he sido partidario, como los hombres y mujeres que me acompañan, del deslinde tajante y sin ambages con las aventuras armadas, con el secuestro y el terrorismo, y he corrido los riesgos de asumir posición semejante en Colombia.

Ejemplar es el papel que Gustavo Petro viene cumpliendo al respecto hoy en día. Pero en honor a la verdad debo llamar la atención sobre algo de lo que ya casi nadie se acuerda. Cuando las Farc al amparo de una política oficial de gobierno, tan ingenua como desastrosa, extendía sus huestes por el país y trocaba sus veintitantos frente en más de sesenta, en el auge de la “combinación de todas las formas de lucha”, haciendo a la vez cretinismo parlamentario y proselitismo armado, secuestrando y fusilando militantes de izquierda inermes en nombre de la revolución, hubo una posición -esa sí revolucionaria- que se mantuvo recia en la denuncia de aquellos crímenes y en el llamado a rechazar tantos desafueros bajo el membrete, falso, del comunismo.

Francisco Mosquera fue el autor de aquella esclarecedora política, y a mí me tocó asumir la vocería pública de la misma. Y vivir por ello a salto de mata, cambiando constantemente de domicilio, escondiéndome, amenazado de muerte por los portavoces criollos de Moscú y acusado de agente de la CIA. Varios de mis compañeros fueron fusilados inermes en unos casos por las Farc y en otras por el ELN y a veces por la espalda, como le tocó a la enfermera Aydée Osorio en Arenal, Sur de Bolívar. Aquí, en este auditorio están Alberto Herrera –capitán de los que llamábamos los descalzos- y su mujer, Isabel Felsberg, que se salvaron por un pelo de ser asesinados. Me parece que hoy, cuando ha florecido en Colombia el repudio a la descabellada política de extrema izquierda es apenas justo que se desdoble esta página y que el país sepa que hubo arriesgados pioneros de esta posición, de los cuales tengo el honor de formar parte, que la asumieron desde una época en que era una nota perdida sin poder ni resonancia.

Si he sostenido junto con mi corriente esta posición desde los tiempos en que la abrumadora mayoría de la izquierda se empecinaba en la errática vía de la insurgencia armada para llegar al poder, era natural que nos acercáramos al Polo y que decidiéramos ingresar a este en su versión original, la del PDI. Y desde cuando el PDI se transformó en PDA, he librado la lucha contra la tendencia de extrema izquierda que ingresó a sus filas.

Respaldé, en el Comité Ejecutivo Nacional del Polo, el debate de Petro sobre la responsabilidad de las Farc en el asesinato de los diputados del Valle y voté en pro de participar en la marcha del 4 de febrero del 2008, la más gigantesca marcha de los colombianos contra el secuestro y contra las Farc, también al lado de Petro. Aquella posición nuestra, cuatro votos de 38 del CEN, minoritaria entre las cuatro paredes de la sede del Polo, se convirtió en mayoría cuando el clamor del país que llegaba desde la calle obligó al anterior burocratismo mayoritario a rectificar, así fuese tardía y muy parcialmente.

En dos ocasiones consecutivas fui postulado como aspirante a la Alcaldía de Magangué, la tierra del reino de La Gata. Las mismas dos veces en que me expresaron su oposición a ello mi mujer y mi hijo de trece años. Las mismas dos circunstancias en que muchos integrantes de mi corriente, sobre todo en la primera, oyeron estupefactos el descabellado anuncio y hasta llegaron a preguntarse si el Secretario General se mantenía en sus cabales. Algún camarada preguntó, refiriéndose a la ardiente villa de la ribera izquierda del río Magdalena, que donde quedaba Maranjuez. Incluso el propio Secretario de organización de nuestra corriente, Yezid, llegó a preguntarme por teléfono, cuando supo que iba a cruzar a nado el río Magdalena en un acto de campaña, que si lo que me proponía era no sólo ahogarme electoralmente sino físicamente, es decir, en cuerpo y agua.

Ahora nos reímos al recordar tanta peripecia. Desde luego, no se trataba, como alguien me dijo, de emular la famosa travesía del gran río de China, el Yang-tse-kiang, por Mao. Simplemente era un mensaje vivo, ejemplificado, a la población de Magangué, de que se podía sortear con éxito el río del terror, de las corrientes traicioneras de la intimidación, de los asesinatos y la intimidación.

Un mensaje ejemplificado con una habilidad propia del ribereño, nadar; porque hay ríos que no se pueden vadear, cruzarlos caminando, hay que nadar, correr cierto riesgo. Había que decirles a los magangueleños que nadar es como la vida, y que si podían nadar podían atravesar con éxito la dura vida que padecen. Deben ustedes saber que no afronté mayor riesgo cruzando el río, que en Magangué cuando nacen los niños para familiarizarlos con el medio se los arroja al río, no al río Jordán sino al Magdalena; quienes nacimos en Magangué y llegamos a viejos somos por tanto los que aprendimos algo que jamás olvida el ribereño: nadar, nadar en los remolinos y corrientes cambiantes.

En esas dos campañas pude asimilar a fondo el aforismo de Francisco Mosquera: “El valor es hálito vital de todas las empresas desbrozadoras del progreso humano”. Porque estoy seguro que las dos campañas que llevé a cabo en Magangué fueron empresas desbrozadoras del progreso humano en dos sentidos por lo menos: en cuanto ayudaron decisivamente a que se consolidara en ese municipio una fuerza civil ciudadana, rebelde al régimen del paramilitarismo y del narcotráfico, que hoy está organizada y movilizada; y en cuanto pudieron servir como ejemplo de lucha para alentar e inspirar una movilización emancipadora en otras muchas poblaciones de la Costa Caribe y del interior del país contra el mismo flagelo de narcos y paramilitares.

Aún cuando sólo fuera por eso valdría la pena haber realizado esas dos campañas. Pero es que, además de haber servido como punto de arranque de la candidatura presidencial de Gustavo Petro en el Caribe colombiano, Magangué fue tierra de un experimento significativo: haber indicado a los pueblos que padecen el terror y la intimidación la herramienta idónea para liberarse, la formación de una coalición lo más amplia posible cuyo programa inmediato sea el restablecimiento de la democracia local. Y haber constituido la primera experiencia concreta de que es factible unir las fuerzas más heterogéneas, que van desde la oposición hasta segmentos del partido de la U., en un frente común contra la mafia paraca y narca.

Debo agregar algo breve pero esencial sobre mi paso por el Senado de la República. Mi labor como senador de la oposición, que entonces era muy reducida en el Congreso, puede sintetizarse en esa recopilación laboriosamente ordenada, clasificada y editada por Yezid García y César Tovar en un volumen publicado años atrás, que contiene los discursos, las proposiciones, las constancias, los votos, y los proyectos legislativos del senador Jorge Santos Núñez y de quien les habla contra la legislación antiobrera y dirigida contra los maestros y los trabajadores de la salud, contra las privatizaciones, contra la apertura del mercado nacional a los géneros extranjeros, a favor de las protestas y movilizaciones de los trabajadores, educadores, estudiantes y demás sectores de pueblo. Pero lo principal que debimos afrontar Jorge Santos y mi persona, fue la más grande y escandalosa intromisión de los Estados Unidos dirigida a derrocar un gobierno colombiano, el de Ernesto Samper.

Mi posición en aquella, una de las más graves crisis políticas del país, insistió en que si bien era condenable la participación de los dineros del narcotráfico en la campaña presidencial de Samper, era al pueblo colombiano y a sus propias instituciones a quienes correspondía enjuiciar la responsabilidad del cuestionado mandatario y de ningún modo al gobierno de los Estados Unidos. En consecuencia, repudiamos las actividades desestabilizadoras de la intervención norteamericana y de los sectores políticos colombianos que para ello se prestaron, incluido Andrés Pastrana.

Entonces y ahora, he sostenido que de las enormes ganancias del narcotráfico se benefician principalmente la economía legal e ilegal de los Estados Unidos, los grandes bancos que lavan los dólares y la mafia gringa dueña del mercado al detal de los narcóticos. En consecuencia, entonces y ahora también he repudiado la subordinación de Colombia a la política antinarcóticos estadounidense, especialmente en el terreno militar y policial, como los tratados y acuerdos desiguales de extradición de colombianos.

El establecimiento de siete bases militares gringas que pisotean la soberanía nacional y el reconocido fracaso de la política antinarcóticos confirman rotundamente las denuncias que hice por aquella época en el Senado colombiano.

Amigos y amigas:

Llegaré al Senado de la república para defender la política, las medidas y las ejecutorias del nuevo gobierno de coalición presidido por Gustavo Petro o por cualquier otro personaje de la democracia que haga triunfar el pueblo en las presidenciales del 2009.

Alzaré siempre mi voz en ese escenario en pro de las causas justas de Colombia, de nuestros hermanos latinoamericanos y del mundo entero.

Y en el evento de que prosiga la horrible noche, la noche del uribismo, me comprometo a que las denuncias de origen popular hagan trepidar ese recinto, contra la tiranía, por la libertad y la soberanía nacional, por el bienestar de las mayorías de Colombia.

De pie compañeros, arriba los corazones. Todos podemos contribuir al robustecimiento de esta auténtica fuerza democrática que estamos forjando, todos podemos formar parte de la gesta transformadora para salvar el país, ¡Viva la democracia y el bienestar del pueblo!
[i] Aparte del discurso, ligeramente modificado, pronunciado por Marcelo Torres en el acto conjunto de la Gran Coalición Democrática, el Polo Democrático Independiente y el Partido Liberal, el 22 de julio de 2004, en el Hotel Orquídea Real.

Aporte de Alvaro Cesar Benavides Guerrero